Zapatillas de lona

El lunes visité el Hospital donde están recluidos los niños con cáncer, por un rato me separé de la compañía de mi tía Manie y entré a los lugares de recreación que las instalaciones tienen para quienes aún desean divertirse.

Tomada en una tienda en Ciudad de Panama

Cuando le pedí que me permitiera tomar una foto a sus zapatillas, sonrió con gracia, y casi con ternura dijo: Sí

Lo que vi no fue muy alentador, algo dentro de mí se conmovía violentamente, disimulando o tratando de hacerlo, salí de ese lugar sintiéndome tan pequeño como una semilla de helecho. Mientras me dirigía a la salida pasé por una sala pequeña donde un niño de aproximadamente 10 años miraba la pared, pasé tratando de ignorarlo, mas sentí que me estaba mirando y me detuve, regresé y me paré justo a la entrada.

Una acariciante sonrisa salió a recibir mi timidez, entré y me senté junto a él, quien estaba parado en la cama. Podía contar los poros de su cabeza con no mucha dificultad. Volvió a sonreír, parecía deseoso de romper el hielo. Fue entonces cuando le pregunté que si fuese a recibir un regalo de cumpleaños,

¿Qué le gustaría que fuera?

_No cumpliré más años, ya cumplí el último, solo espero para partir más allá

En  todo caso ¿Qué te gustaría?

_Una zapatillas de lona, color celeste como el cielo, de las que tienen dos hileras de ojos blancos atravesadas por unas agujetas anchas y que huelen a la calle después de la lluvia.

Sabía que no podía estar más tiempo allí sin dejar volar mis emociones, mas no era prudente, así que salí despidiéndome con un gesto elaborado.

Cuando caminaba hacia el automóvil le conté a mi tía lo sucedido haciéndole saber que quería regalarle las zapatillas al niño, estuvimos de acuerdo en volver la siguiente semana.

Fue en ese instante que casi escuché la voz del hombrecito decir “me iré mañana”

Negocié con mi tía y nos fuimos al Mall más cercano, compré las zapatillas, pero al salir de la tienda, sentí que deberían ser mejores, de mejor calidad. Rápidamente retorné y allí estaban, como esperándome, las cambié y volvimos al nosocomio.

Cuando me disponía a entrar el guarda me dijo que la hora de visitas había terminado, le expliqué la situación, pero él se negó cada vez.

Fue en ese instante que apareció una enfermera a la cual abordé y procedí a relatarle toda la historia, con un gesto de negación me dijo, lo único que puedo hacer es entregárselas por ti. Después de unos minutos accedí, me alejé unos pasos y volví a mirarla mientras con un gesto de repetido ruego le pedí que fuera hoy, que se las entregara hoy.

Al día siguiente fui de los primeros en entrar, deseoso de saber lo ocurrido casi corría hacia el lugar donde debía estar Kommi, pero antes de llegar encontré a la enfermera, quien me dijo _se fue anoche, dejó esto para ti.

En un fragmento de la caja escribió “_compartiremos el Cielo”.

Una Exquisita Crónica Para El Día Del Padre

Nombre del artículo:                                                        Una exquisita crónica para el día del padre

         por el hermano Marcos García, junio de 2009

En el libro de Génesis se encuentra clavado el más hermoso relato de amor de un hijo a su padre, específicamente, del amor que profesó José, el soñador, al patriarca Jacob

He querido traerles esta extraordinaria narración bíblica en esta fecha en que muchas personas celebran el Día del Padre, ya que la considero la más emotiva, gloriosa, y ejemplar novela jamás escrita, capaz de envolvernos en una reflexión bienaventurada y, sin duda alguna, de sacarnos sollozos, y en ocasiones, hasta el llanto mismo.

Por lo general el (la) lector(a) de la historia de José se enfoca en la envidia y crueldad de sus hermanos, en la calumniosa mentira de una mujer rechazada que lo lleva a la cárcel, y en toda la gloria a la que Jehová lo lleva, “porque Jehová estaba con José”, y pasa desapercibido los enternecedores eventos que saltan como gacelas en el escenario del corazón de un hombre, que a pesar de la adversidad, mantuvo inalterado ese primoroso sentimiento de amor a su padre.

En el versículo 13 del capítulo 42 José se entera por boca de sus hermanos que su amado padre aún vive. Imagínese el corazón de este hombre cuando recibió tal noticia; ahora su sueño de volver a ver a su papá parece materializarse frente a él. Estaban hablando de aquel consejero, ese amigo, el padre que una vez manifestó todo su cariño confeccionándole una preciosa túnica de colores, y al que no veía desde hace 20 años aproximadamente.

En el capítulo 43 de mi Biblia, al margen del versículo 27 tengo escrita la siguiente nota: “esta pregunta me lastima”. Y es que algo revuelve todo mi ser cuando leo a José preguntar -¿Vuestro padre lo pasa bien? ¿Vive todavía?

La alegría grande inundó el corazón del gobernador de Egipto cuando sus hermanos le respondieron –bien va a tu siervo nuestro padre; aún vive. Gén. 43:28

Es una realidad que había ansiedad en José al preguntarle a sus hermanos -¿Tenéis padre…? Gén. 44:19. Es posible que hubiera conflictos sobre lo que en estos momentos sentía por sus hermanos, y que también los hubiera respecto al tratamiento que debiera darles, pero ese amor que sentía por su padre y que guardaba como retrato pegado a su corazón, ese amor indeleble brillaba con tanto fulgor que ni la oscuridad de la inclemente mazmorra a la que había sido injustamente confinado; ni las rutilantes luces de la prosperidad habían logrado ponerlo en otro lugar. El amor de José hacia su padre estaba allí, sentado en su corazón, con aparente timidez, esperando el momento de violentar las rejas y salir de su pecho para amar intensamente.

La vehemencia con que saltaba cada vez la pregunta acerca de su padre deja claramente expuesta toda la grandeza de este amor. Vea el lector(a) el dramático versículo 3 del capítulo 45, parecía que no había nada más importante que saber si su papá vivía. Más que una pregunta parece un ruego apremiante, un –ya no puedo esperar más para saber si mi papá aún está vivo, lo demás puede esperar, pero no se detengan, no dilaten más su respuesta, ¿Es que no ven mi angustia?, ¡No saben lo que siento!, ¿Alguien puede entenderme?

Es importante que pasemos por el versículo 13 del capítulo 45, Haréis, pues, saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto; y daos prisa, y traed a mi padre acá. Más que falta de modestia es usar el recurso para hacerle saber a su padre que ya no debe preocuparse, que él se encargará de todo, que en su vejez no pasará hambre, que Jehová está con él.

En el versículo 23 del capítulo 45, vemos que José motivado por el amor que sentía, además de  tomar decisiones emergentes, enviándole a Jacob suficiente comida para la travesía, también le envió un regalo, un regalo que contenía… lo mejor de Egipto. Mas, temiendo quizás, que sus hermanos no entregaran las provisiones a su amado padre, les impele que lo lleven a él en el menor tiempo posible.

Jacob contaba a su hijo entre los muertos, lo había llorado y había expresado que con luto se reuniría con él en el lugar de los muertos, capítulo 37, versículos 33, 34 y 35. Empero la nueva lo llenó de una sublime alegría, tanto así que dijo: José mi hijo vive todavía; iré, y le veré antes que yo muera. Génesis 45:28

La historia de José me apasiona por lo cargada de pureza y rectitud en cada evento, sin embargo, por lo puntual del tema tratado debo saltar hasta el capítulo 46 donde el escritor sagrado narra un  singular encuentro: Gén. 46:29 Y José unció su carro y vino a recibir a Israel su padre en Gosén; y se manifestó a él, y se echó sobre su cuello, y lloró sobre su cuello largamente. La Nueva Versión Internacional dice: José hizo que prepararan su carruaje, y salió a Gosén para recibir a su padre Israel. Cuando se encontraron, José se fundió con su padre en un abrazo, y durante un largo rato lloró sobre su hombro.

Amado(a) lector(a) permítame decirle que me hubiera gustado estar en primera fila presenciando tal acontecimiento, esta es una de esas oportunidades que hoy día hubiera marcado rating total en las televisoras, de igual forma, a pesar que ocurrió hace tanto tiempo, apasiona e invita a propiciar escenas tan plenas de amor como la descrita.

Se estableció Jacob en Egipto donde vivió diecisiete años y al sentir que su final se acercaba llamó a José para expresarle sus deseos. Después de escucharlo con reverencia José respondió: Haré como tú dices. Gén. 47:30

José fue un hombre que amó a Jehová y lo manifestó amando a su padre. Es triste que muchos(as) hermanos(as) que dicen amar a Dios no sustenten esa expresión manifestando amor a sus progenitores.

Hasta pronto.

Glosario de términos

Impeler: Dar empuje para producir movimiento. Incitar, estimular.

Novela: Hechos interesantes de la vida real que parecen ficción.

Rutilante: Que brilla mucho o emite una luz muy intensa.

Uncir: Atar o sujetar al yugo bueyes, mulas u otras bestias.

Bibliografía

Biblia Reina Valera 1960

Biblia Nueva Versión Internacional 1999 by International Bible Society.

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Vigésima segunda edición

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox.© 2007 Larousse Editorial, S.L.

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Los énfasis son del autor del artículo.

El arrepentimiento: ¡ Un asunto pasado de moda ¡

Nombre del artículo:

El arrepentimiento: ¡ Un asunto pasado de moda ¡

por el hermano Marcos García, marzo de 2009

Una de las cosas que más promueve el comercio mundial es la moda, y uno de los elementos que podemos tomar como base para darnos cuenta de la seducción del mundo a la iglesia es precisamente la moda. Vemos que la misma pasa con extraordinaria rapidez, para que después de algunos años se repita el ciclo y lo que estaba desfasado, pero que causó furor, vuelva a tomar auge y a formar parte de los complementos que evidencian la vanidad del hombre y de la mujer.

En la iglesia sucede lo mismo, hay sermones que han causado furor, que al igual que lo hacen las buenas obras de teatro en los países del primer mundo, han llenado las iglesias por varias semanas. Por lo general, estos mensajes están saturados de palabras emotivas que dicen lo que la gente desea oír, o de profecías sobre prosperidad que casi siempre usan el nombre de Dios en vano. Indistintamente de quien los haya originado, éstos son ligeramente retocados y vueltos al púlpito con el ánimo de causar apoteósicos aplausos y que los amenes retiñan en las paredes llenando de orgullo el corazón del predicador y de la predicadora.

Como hemos dicho en artículos anteriores, la prosperidad, ruinmente predicada, es uno de los caminos usados por el Diablo para conducirnos al infierno, aún así, es uno de los temas más atractivos, tanto para los(as) predicadores(as) como para los(as) oyentes.

Sin embargo, algo tan necesario para alcanzar la misericordia divina como lo es el arrepentimiento, hoy parece ser tema prohibido en los diferentes tipos de púlpito, cuando debiera predicarse con el denuedo que lo predicó Juan el Bautista; con la relevancia con que lo predicó Jesús; y con la vehemencia con que lo predicó Pedro.

Este requisito tan valioso para la salvación ha dejado de aparecer en los bosquejos de pastores(as); de predicadores(as); y hasta de renombrados evangelistas. Pareciera que el tema carece de atractivo; que, quizás riña con los intereses de las mega iglesias, y/o que no nos hace parecer tan buenos(as) como pretendemos hacernos ver. He escuchado con atención cuando se hace el llamado a los pies del Señor, y no son pocas las veces que no se les dice a quienes se acercan que deben arrepentirse.

Estimado(a) lector(a), esto es realmente lamentable, ya que sin arrepentimiento no hay salvación, Gálatas 6:7 dice: No os engañéis; Dios no puede ser burlado. En Lucas 13:3 y 5 el mismo Jesús exhorta al arrepentimiento de tal forma que expresa enfáticamente que si no nos arrepentimos pereceremos. Pedro, un hombre que había experimentado el arrepentimiento y que se encontraba gozando de la consecuencia de ese arrepentimiento, después de exponer públicamente las razones que los israelitas tenían para arrepentirse les dice en voz a cuello “…arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; Hechos 3:19. El apóstol Pablo, de una manera magistral en el Areópago, dice que Dios nos manda a todos que nos arrepintamos. Hechos 7:30

Y es que mientras no se experimente el verdadero arrepentimiento bíblico no se es salvo(a), ya que esta es la base de la salvación. La Biblia es clara e irrebatible cuando habla sobre el arrepentimiento.

El verdadero propósito por el cual vino Cristo a morir por nosotros ha sido diluido por el hombre. Es una pena que hoy en muchas iglesias se predique un evangelio donde no es necesario el arrepentimiento, donde sus enseñanzas van dirigidas a presentarnos a un Jesús de prosperidad, a un Jesús  que vino para darnos abundancia y bendiciones. Un evangelio light que no nos ofrece a Jesús El Salvador, mas bien a un dios proveedor de riquezas materiales, de salud física y de bienestar social; a un dios que patrocina la vanidad humana y que se especializa en ser un suplidor de todos nuestros caprichos.

Hemos visto que Juan el Bautista predicó el arrepentimiento, que Jesús inicia su ministerio predicando el arrepentimiento, y que es el arrepentimiento el que Pedro predicó el día de Pentecostés. ¿Quedará alguna duda de que al optar por la vida eterna debemos comenzar por allí?

El arrepentimiento Bíblico es aquel que nos hace cambiar por dentro. Es un cambio de corazón, de dirección, y de mente. Es un milagro que Dios hace en el corazón, para que podamos tener ese dolor por los pecados cometidos, para volver nuestra mirada a Dios por ayuda. No existe pecado suficientemente grave que pueda condenar a aquellos cuyo arrepentimiento es verdadero. El arrepentimiento viene acompañado de una nueva vida.

Si no se ha arrepentido hágalo hoy mismo, no pierda de vista que para gozar de la vida eterna es indispensable el verdadero arrepentimiento.

Glosario de términos

Apoteosis: (Del griego deificación). Ensalzamiento de una persona con grandes honores o alabanzas. En el mundo clásico, concesión de la dignidad de dioses a los héroes.

Furor: Momento de mayor intensidad de una moda o costumbre.

Vehemente: (Del lat. vehĕmens, -entis). Que tiene una fuerza impetuosa. Ardiente y lleno de pasión.

Bibliografía

Biblia Reina Valera 1960

La Biblia de las Américas / Foundation Publications, Inc. / Anaheim,              California

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Vigésima segunda edición

Los énfasis son del autor del artículo.

¿Estamos predicando lo que deseamos oír, o lo que necesitamos escuchar?

Los pies que nunca llegan,pero que siempre están andando.

Los pies que nunca llegan,pero que siempre están andando.

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¿Estamos predicando lo que deseamos oír, o lo que necesitamos escuchar?

por el hermano Marcos García, enero de 2009

            A diferencia del Hijo del Hombre, quien nunca predicó lo que las personas deseaban oír, sino, aquello que necesitaban escuchar, el contenido de los sermones de hoy, es en gran parte, un concierto de elaborados mensajes vacíos de sustento bíblico, que llenan las iglesias, pero que dejan cada vez más vacío y con más sed el corazón del hombre y de la mujer.

       El mensaje de salvación se ha cambiado por el mensaje de prosperidad. El mensaje que le dio el Señor al apóstol Pablo cuando le dijo que le bastara su gracia[1], lo han mudado los predicadores (as) livianos(as) a “si no tienes bienes materiales o estás enfermo(a), quiere decir que algo malo está pasando con tu vida espiritual”.

            Tanto ha sido sonado este argumento que hoy día se mide el nivel de santidad de una iglesia (congregación) por su apariencia: estilo de vida, posesiones, estado físico, etc. A muchos líderes les parece que todo anda bien cuando en los días de servicio se llenan los estacionamientos del templo, dejando atrás la evaluación que hizo Jesús cuando le escribió a las siete iglesias, o aquella que hizo Pablo a la iglesia de Corinto (1 Cor. 3:18~21) Pablo advierte a los corintios que debían  escoger la sabiduría de lo alto que es de real valor, aunque esto sea considerado necio por el mundo (1 Cor.1:27). Los corintios estaban empleando la llamada sabiduría de este mundo para evaluar a sus líderes y maestros. Su orgullo hizo que dieran mayor valor a la presentación del mensaje que a su contenido.

            Ante lo expuesto surge una pregunta, una pregunta que se puede responder con otra pregunta:

¿Por qué se ha cambiado el mensaje de salvación por el mensaje de prosperidad?

¿Será que tememos que al predicar la Palabra tal cual nos fue ordenada, el aporte económico mengüe?

            Nos pasamos más tiempo buscando justificación en La Biblia para los mentirosos[2] mensajes que queremos esgrimir desde el púlpito, que orando para que sea el Espíritu Santo quien nos guíe a toda verdad.

            Son cada día más los predicadores(as) que han perdido el temor al Dios Vivo y sin escrúpulos están enviando a hombres y mujeres a Egipto por ayuda[3], es penoso porque conocen su fin, más las rutilantes luces de la prosperidad de este mundo los ha enceguecido, y así ciegos, están guiando a otros ciegos.

            Cierto es que la Iglesia está demandando un mensaje de prosperidad, un mensaje cuyo contenido sea concluyente en que el Señor va a abrir los cielos y va a derramar sobre cada uno de sus hijos e hijas tantos bienes y salud que podrán vivir en este mundo toda una vida sin ninguna necesidad material o física, mas no deben los obreros del púlpito aprovecharse de la falta de conocimiento[4] de la gente para espiritualizar cada palabra de Las Escrituras ofreciéndoles lo que piden y no lo que necesitan.

            Los predicadores y predicadoras que han cambiado el mensaje de salvación por el mensaje de prosperidad, están, con conocimiento de causa, preparando a hombres y mujeres para que vivan eternamente en este mundo y no para que opten por el paraíso que Jesús vino a ofrecernos y por el cual dio su vida, pagando nuestro pasaje al Cielo con precio de sangre.

            Es urgente que depongamos esta actitud y prediquemos el mensaje que el pueblo necesita escuchar, y que apartemos de nosotros aquel mensaje que sólo nos llena de fama y fortuna.

            Amado hombre o mujer de Dios que me lee, sus comentarios serán muy apreciados, recordemos que Jehová escribe recto sobre líneas torcidas[5].

Glosario de términos

Argumento: Razonamiento que se emplea para probar o demostrar una proposición, o bien para convencer a alguien de aquello que se afirma o se niega.

Liviano, na: De poco peso,  inconstante, que muda con facilidad de pensamientos.

Mudar: Dar o tomar otro ser o naturaleza, otro estado, forma, lugar, etc.  Dejar algo que antes se tenía, y tomar en su lugar otra cosa.

Bibliografía

Biblia Reina Valera 1960

La Biblia Nueva Versión Internacional (NVI) 1999 by International Bible Society

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Vigésima segunda edición

Los énfasis son del autor del artículo.


[1] 2 Corintios 12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 

[2]Jeremía 8:8 ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas. 

[3] Isaías31:1 1 ¡Ay de los que descienden a Egipto en busca de ayuda, de los que se apoyan en la caballería, de los que confían en la multitud de sus carros de guerra  y en la gran fuerza de sus jinetes, pero no toman en cuenta al *Santo de Israel, ni buscan al Señor!

[4] Isaías 5:13 Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. Oseas  4:6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.

[5]Los renglones torcidos de Dios – Torcuato Luca de Tena

¿Editando la Biblia?

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¿Editando la Biblia?

por el hermano Marcos García, Diciembre de 2008

                Una de las frases más escuchadas en los recintos donde nos reunimos los cristianos(as) es la mitad del versículo 9 del segundo capítulo de la Primera Carta del apóstol Pedro.

                La misma es esgrimida con orgullo cuando se sienten humillados(as), o cuando creen que no se les está dando el lugar apropiado. También se usa como herramienta de defensa cuando quieren evadir alguna tarea que se les haya asignado y que piensan les denigra. Algunos más audaces hacen derroche de la expresión “Dios me puso por cabeza y no por cola” citando a Deuteronomio 28:13, la cual es una promesa, pero una promesa condicionada.

                Cuando me ha tocado predicar al respecto (1 Pedro 2:9), tengo especial cuidado de hacer énfasis en el versículo completo, porque creo que la raíz de este error está precisamente en la predicación[1], que queriendo alagar al hombre y a la mujer subsaca textos que sin el apoyo de el contexto se convierten en meras trampas asesinas de almas, en peligrosos manuales de instrucción, en revitalizadores del mortal orgullo, y en refuerzo a aquellos y a aquellas que tienen más alto concepto de sí que el que deben tener.

                La Palabra de Dios es excelsa, está escrita con primorosa perfección, no hay desaciertos en ella. La inerrancia de la misma debe ser una de las razones que debemos tener para leerla con extraordinario cuidado, procurando no buscar lo que queremos, sino, encontrar lo que necesitamos.

                Cuando leemos el versículo 9 en su totalidad podemos ver la razón por la cual somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo escogido por Dios.

                La Palabra expresa claramente que es para que anunciemos la virtud de aquel que nos llamó de las tinieblas a la luz admirable, porque alcanzamos misericordia.

                No dice siquiera que parte de esos privilegios nos fueron concedidos, para usarlos como argumentos de superioridad, tampoco dice que es un rango al cual podemos recurrir como tarjeta de presentación. Si somos sacerdotes reales, nuestra tarea es servirle al Rey, y el Rey es Jesús el Señor. Somos una familia escogida la cual Dios escogió para que le sirvamos, Entonces, ¿Por qué inflar nuestro corazón creyendo que esto nos hace superiores o mejores, cuando sólo nos hace diferentes?

                No perdamos de vista que el orgullo es pecado en todas sus manifestaciones. Este se pone de manifiesto en nuestras actitudes, en nuestras expresiones físicas (gestos), pero es más escandaloso cuando lo dejamos que habite en nuestra boca, medrando en ella en forma de palabras desprovistas de amor, palabras que brotan del corazón con la actitud de un demonio dirigido por el mismo infierno.

                Hermano(a), a diferencia de como procede el poder político secular; para el cristiano o la cristiana, el reclamar las promesas que Jehová nos dejó escritas, el hacer uso de nuestros derechos de hijos(as), no nos faculta para herir, denigrar, maldecir o practicar injusticia. Es nuestra responsabilidad hacer las cosas dentro de la voluntad de Dios.           Recordemos lo puntual de las palabras del apóstol Pablo a su amado Timoteo esforzándole a que manejara con precisión la Palabra de Dios.

Con la misma fe con que tomamos a Deuteronomio 28:13 y nos aferrarnos a él, debiéramos asirnos a Mateo  20:16 …los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; … ambas son palabra de Dios.

 

Glosario de términos

Derrochar: Malgastar. Emplear excesivamente.

Postrero, ra: Último en una lista o serie. Se dice de la parte más retirada o última en un lugar.

Secularidad: Independencia de los asuntos públicos en relación con los religiosos.

Bibliografía

Biblia Reina Valera 1960

La Biblia de las Américas – 1997

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Vigésima segunda edición

Los énfasis son del autor del artículo.


[1] Jeremías 23:14 Yo he visto a los profetas de Jerusalén hacer cosas horribles: cometen adulterios y fraudes, animan de tal modo a los malvados que nadie se aparta de su maldad. Ellos y los habitantes de la ciudad son para mí como Sodoma y Gomorra. DHH – 2002 – Sociedades Bíblicas Unidas.

¿Abuso u obediencia?

Nombre del artículo:                                                                                                                     

¿Abuso u obediencia?

Por el hermano Marcos García, noviembre de 2008

Es casi imposible escuchar un sermón relacionado con ofensa/perdón en el que no se exprese que los ofendidos deben correr hacia el ofensor y pedirle perdón. El simple hecho de decirlo no tiene nada de malo, lo malo está en dejarlo hasta allí. Al hacer esto la expresión se convierte en una fórmula incompleta que al aplicarla el cristiano o la cristiana a su proceder, se constituye en una visa para llegar al infierno, ya que con esta predicación inconclusa se le da al cristiano(a) patente de corso para convertirse en un(a) profesional de la ofensa en sus diferentes manifestaciones; ejercer su especialidad y luego sentarse a esperar al ofendido o a la ofendida que llegue a sus pies a pedirle perdón. Tanto es así que con frecuencia se escucha en las conversaciones de ofensores la siguiente expresión “tiene que perdonarme”.

No es fácil enumerar a los hermanos y hermanas que predican esto sin siquiera citar la Biblia, dejando en el o la oyente la percepción de desconocimiento o despertando en ellos(as) suspicacia.

Esta es una mala práctica debido a que no hay cristianos especiales. Hay un principio bíblico (Romanos 12:5) que dice que al formar parte del cuerpo de Cristo, cuando uno de los miembros está ofendido, que es el caso que nos ocupa, todos los otros miembros deben sentirse igual, por lo tanto, así ofendido como ofensor deben buscar la reconciliación a través del perdón.

Visitemos por un momento las Escrituras en el evangelio de Cristo de acuerdo a Lucas, allí nos encontramos con una orden que nos da el Señor, una orden que con demasiada frecuencia es pasada por alto, alto que nos conduce a practicar injusticia. Lucas 17:4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.

Si bien es cierto que el Padre con su proceder manda al ofendido a perdonar al ofensor, no es menos cierto que el Hijo ordena al ofensor acercarse arrepentido al ofendido a pedirle perdón.

El pedir perdón cuando somos ofendidos, el buscar la reconciliación con nuestro ofensor o con nuestra ofensora es una de las más grandes expresiones de amor que nos enseñó el Padre, es una lección divina. Recordemos que fue el hombre quien se enemistó con él, y aún siendo así es él quien propicia la reconciliación con la humanidad. Efesios 2:16

Es difícil pedir perdón, sin duda requiere de sacrificio, por lo general debemos humillarnos, bajarnos de la torre en la que creemos que estamos. No perdamos de vista el sacrificio que hizo el Padre al enviar a su hijo para tal efecto, como tampoco debemos mirar ligeramente el sacrificio del Hijo al humillarse tomando forma de siervo Filipenses  2: 7.

Cuando seguimos el proceso que la Biblia nos manda el resultado es un verdadero perdón, es un perdón que nos conduce a recordar los hechos sin dolor, sin remordimientos, sin amarguras. Un perdón que nos hace crecer, un perdón que nos edifica.

Apreciado(a) hermano(a), no condene al ofensor o al ofendido a permanecer en ese estado de pecado, recuerde que si no perdonamos, Dios no nos perdonará, que si no somos perdonados por Dios no podremos entrar al Cielo y habitar esas moradas que el Señor ha preparado para nosotros. Mateo 6:14 y 15   14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 6:15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Empiece pidiendo el perdón más difícil, verá como este le facilita los demás. Deseo sugerirle que no disfrace la palabra perdón por el término disculpa, al hacerlo puede estar confundiendo remordimiento con arrepentimiento.

Gracias por leerme, hasta pronto.

Glosario de términos

Arrepentimiento: Cambio de actitud, cambio de modo de pensar. Un cambio de mente hacia Dios que conduce al juicio de uno mismo y de los propios actos.

Patente de corso: Autorización que se tiene o se supone para realizar actos prohibidos a los demás.

Reconciliar: Volver a las amistades, o atraer y acordar los ánimos desunidos.

Remordimiento: Inquietud, pesar interno que queda después de ejecutada una mala acción.

Bibliografía

Biblia Reina Valera 1960

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Vigésima segunda edición

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox.© 2007 Larousse Editorial, S.L.

http://www.radiolaluz.com/diccionario_descripcion.php

Los énfasis son del autor del artículo.

Es Necesario Pasar Por Samaria

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Es necesario pasar por Samaria

por el hermano Marcos García, octubre de 2008

El hombre y la mujer cristianos viven inmersos(as) en un mundo de necesidades. Estas van tomando un lugar cada vez mayor en su corazón, tanto es así que basta con escuchar la oración de cualquiera de ellos(as) para darse cuenta que casi el 100% de su contenido es una egoísta y larga lista de, muchas veces, innecesarios pedidos.

Algunas veces se me dificulta orar en el altar de la Casa de Oración, debido al aluvión de extravagantes pedidos que desordenadamente y con evidente desesperación son emitidos, en ese lugar santo, al dueño de la plata y del oro.

Desprendida Del Acantilado

Bordeando la costa de Panamá me encontré con esta maravillosa escena,una roca posando sobre la arena y acariciada por las olas.

Bien dice Salomón en Proverbios 2:4 que el hombre y la mujer buscan con mucho empeño la plata y los tesoros. La sugerencia que encontramos en el versículo 4 parece mas bien un anticipado reproche a quienes van tras las añadiduras esperando que el reino de Dios y su justicia venga en el paquete.

Las necesidades del cristiano(a) deben ir más allá de rodearse de bienes materiales; Sin dejar de optar por vivir dignamente: es necesario pasar por Samaria.

La necesidad que tuvo Jesús de pasar por Samariaera tan grande como el deseo del Padre de reconciliar al hombre y a la mujer con él. El capítulo 4 de su evangelio, de acuerdo a Juan, nos lo explica de una forma exquisita.

Desafiante

Cuanto más lo golpean, es más bello...

En esta primorosa exposición su facilitador nos deja todas las cosas claras, entre ellas, que no era realmente la necesidad de Jesús, era la necesidad de una mujer sin esperanzas; la necesidad de un ser humano bajo la rigurosa opresión de la discriminación, la de una persona que parecía llevar escrito en la frente el estigma de pertenecer a un pueblo menospreciado; la mancha de ser samaritana.

Por la forma cómo Jesús enfoca sus enseñanzas vemos que su más grande necesidad es aquella que apunta hacia la salvación de los(as) perdidos(as). Él quiere pasar donde están los(as) necesitados(as) y de esta manera cumplir su misión. La voluntad del Padre es volver a los hombres hacia él, y Jesús vino para cumplir con esa voluntad. Esta también deber ser la necesidad de los pastores(as), evangelistas, líderes; de aquellos(as) que tienen un cargo mayor en la iglesia y que bajo excusas, y haciendo mal uso de su autoridad envían a otros a Samaria, cuando el ejemplo del Señor dice que ellos deben ir por delante, ellos deben tener la necesidad de pasar por Samaria.

Cuando la mujer samaritana le dijo a Jesús que, “judíos y samaritanos no se tratan entre sí”, estaba dibujando un cuadro lleno del más grande prejuicio y rencor racial. Jesús consciente de esta situación decidió ir a ese lugar sin importarle su propia condición judía. Samaria también significa “vivir con un cerco alrededor”. Esto nos hace pensar que era un sitio de difícil acceso para alguien que no viviera allí. La dama que nos ocupa representa muy bien el significado de este nombre. Ella también vivía con un cerco alrededor de su disipada vida. La soledad de su alma le hacía vivir en esa condición. Para ella, la ciudad de Samaria era como su propia cárcel. Vivía bajo el fantasma de sus recuerdos, de sus dudas, y por seguro bajo la mirada escrutadora y el dedo acusador de sus vecinos(as). Ella conocía su cerco, razón por la que no abrigaba esperanza. Este es el estilo de vida de mucha gente en la actualidad. Han construido una gran barrera alrededor de sus vidas. Mujeres y hombres encerrados en un mundo religioso, místico, filosófico; en un mundo lleno de vicios y todo tipo de sensualidad. A ellos Jesús quiere ir, a él le es necesario pasar por Samaria.

La mujer de esta historia nos describe la condición en la que vive la gente que no ha conocido al Salvador. Ella estaba presa de su propia vida. Vivía bajo una especie de somnolencia, dominada y controlada por su propio pecado. Ella vivía en un submundo donde su propio vicio se burlaba de ella. Con esta mujer Jesús intencionalmente tuvo un encuentro. Él pasó donde otros no pasaron. El vino a buscar lo que otros(as) no buscarían. Ese sigue siendo su mensaje.

Jesús se expone al escarnio rompiendo los esquemas establecidos. El versículo 27 de Juan nos dice que cuando los discípulos regresaron se asombraron que su Maestro estuviera sentado y hablando con una mujer. Las vallas eran evidentes, pero en esta historia Jesús rompió con las más comunes de su tiempo y que son las mismas que predominan hoy a la hora de llevar a otros el evangelio. Rompió la valla del sexo; no era normal que un hombre estuviera hablando a solas con una mujer, rompió la valla del prejuicio; aquella mujer era una samaritana, alguien que era menospreciado por los judíos. También rompió la valla religiosa, los judíos decían que era en Jerusalén donde se tenía que adorar, mientras que los samaritanos hablaban de su propio “monte de adoración”. Y allí estaba Jesús, enfrente de alguien con una gran carga, con una gran pena sobre sí. Una mujer que representa la soledad en su más cara expresión, acompañada de la tristeza y la frustración al ver que no había salida para su circunstancia.

Llama la atención que esta mujer iba a buscar agua en la hora donde se suponía que no había gente en el pozo, posiblemente para evitar la vergüenza de ser vista públicamente, pero a Jesús le era necesario pasar por Samaria. Hay un pozo del encuentro para todo(a) aquel o aquella que anda como escondiéndose de su miseria y de sus problemas. Jesús nunca rehusará sentarse al lado de alguien que le necesita. A él le es necesario venir, estar y oír a aquel o aquella que nadie quiere o al que piensa que no vale nada.

Cuántos hay en esta vida que viven bajo la sombra del menosprecio, viven en Samaria, mientras los pastores(as) están cómodamente sentados en Jerusalén predicando a los salvos, sanando a los que no están enfermos, aconsejando a los sabios, pero a Jesús le era necesario pasar por Samaria, porque él  vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Él descendió del cielo dejando su trono de gloria, la continua alabanza de los ángeles, la comodidad del paraíso eterno, para venir y sentarse con quienes otros(as) no se sentarían. Es aquí donde se cumple la palabra, cuando de él se dijo en Mateo 9: 36 Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor.

Si quiere merecer el título de pastor(a), salga de esa comodidad y vaya a Samaria, imite al Buen Pastor que va buscando a aquellas ovejas que salen furtivamente al pozo en busca de lo que calme su sed. No pierda de vista que el cansancio no fue una excusa para el Maestro. Asegúrese que nadie está fuera de su amor y perdón, aprenda a sentarse con todo el mundo, que nadie escape a su ternura y a su compasión.

Hoy, cuando no son pocos, los que al igual que los judíos han construido sus propios caminos para no pasar cerca, ni tener encuentros con el despreciado pueblo samaritano, so pretexto de “los pastores no paren, lo hacen las ovejas” es urgente recordar que a Jesús, al Pastor de pastores, le era necesario salvar lo que otros no salvarían, a él le era necesario pasar por Samaria.

 

Glosario de términos

Aluvión: Cantidad grande de personas o cosas, especialmente cuando aparece repentinamente y al mismo tiempo.

Furtivamente: Que se hace a escondidas o de manera disimulada.

Primoroso, sa: Excelente, delicado y perfecto. Diestro, experimentado y que hace o dice con perfección algo.

Bibliografía

Biblia Reina Valera 1960

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Vigésima segunda edición

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox.© 2007 Larousse Editorial, S.L.

La Biblia Paralela en línea. Moderno Español. http://bibliaparalela.com/

Los énfasis son del autor del artículo.