El arrepentimiento: ¡ Un asunto pasado de moda ¡

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El arrepentimiento: ¡ Un asunto pasado de moda ¡

por el hermano Marcos García, marzo de 2009

Una de las cosas que más promueve el comercio mundial es la moda, y uno de los elementos que podemos tomar como base para darnos cuenta de la seducción del mundo a la iglesia es precisamente la moda. Vemos que la misma pasa con extraordinaria rapidez, para que después de algunos años se repita el ciclo y lo que estaba desfasado, pero que causó furor, vuelva a tomar auge y a formar parte de los complementos que evidencian la vanidad del hombre y de la mujer.

En la iglesia sucede lo mismo, hay sermones que han causado furor, que al igual que lo hacen las buenas obras de teatro en los países del primer mundo, han llenado las iglesias por varias semanas. Por lo general, estos mensajes están saturados de palabras emotivas que dicen lo que la gente desea oír, o de profecías sobre prosperidad que casi siempre usan el nombre de Dios en vano. Indistintamente de quien los haya originado, éstos son ligeramente retocados y vueltos al púlpito con el ánimo de causar apoteósicos aplausos y que los amenes retiñan en las paredes llenando de orgullo el corazón del predicador y de la predicadora.

Como hemos dicho en artículos anteriores, la prosperidad, ruinmente predicada, es uno de los caminos usados por el Diablo para conducirnos al infierno, aún así, es uno de los temas más atractivos, tanto para los(as) predicadores(as) como para los(as) oyentes.

Sin embargo, algo tan necesario para alcanzar la misericordia divina como lo es el arrepentimiento, hoy parece ser tema prohibido en los diferentes tipos de púlpito, cuando debiera predicarse con el denuedo que lo predicó Juan el Bautista; con la relevancia con que lo predicó Jesús; y con la vehemencia con que lo predicó Pedro.

Este requisito tan valioso para la salvación ha dejado de aparecer en los bosquejos de pastores(as); de predicadores(as); y hasta de renombrados evangelistas. Pareciera que el tema carece de atractivo; que, quizás riña con los intereses de las mega iglesias, y/o que no nos hace parecer tan buenos(as) como pretendemos hacernos ver. He escuchado con atención cuando se hace el llamado a los pies del Señor, y no son pocas las veces que no se les dice a quienes se acercan que deben arrepentirse.

Estimado(a) lector(a), esto es realmente lamentable, ya que sin arrepentimiento no hay salvación, Gálatas 6:7 dice: No os engañéis; Dios no puede ser burlado. En Lucas 13:3 y 5 el mismo Jesús exhorta al arrepentimiento de tal forma que expresa enfáticamente que si no nos arrepentimos pereceremos. Pedro, un hombre que había experimentado el arrepentimiento y que se encontraba gozando de la consecuencia de ese arrepentimiento, después de exponer públicamente las razones que los israelitas tenían para arrepentirse les dice en voz a cuello “…arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; Hechos 3:19. El apóstol Pablo, de una manera magistral en el Areópago, dice que Dios nos manda a todos que nos arrepintamos. Hechos 7:30

Y es que mientras no se experimente el verdadero arrepentimiento bíblico no se es salvo(a), ya que esta es la base de la salvación. La Biblia es clara e irrebatible cuando habla sobre el arrepentimiento.

El verdadero propósito por el cual vino Cristo a morir por nosotros ha sido diluido por el hombre. Es una pena que hoy en muchas iglesias se predique un evangelio donde no es necesario el arrepentimiento, donde sus enseñanzas van dirigidas a presentarnos a un Jesús de prosperidad, a un Jesús  que vino para darnos abundancia y bendiciones. Un evangelio light que no nos ofrece a Jesús El Salvador, mas bien a un dios proveedor de riquezas materiales, de salud física y de bienestar social; a un dios que patrocina la vanidad humana y que se especializa en ser un suplidor de todos nuestros caprichos.

Hemos visto que Juan el Bautista predicó el arrepentimiento, que Jesús inicia su ministerio predicando el arrepentimiento, y que es el arrepentimiento el que Pedro predicó el día de Pentecostés. ¿Quedará alguna duda de que al optar por la vida eterna debemos comenzar por allí?

El arrepentimiento Bíblico es aquel que nos hace cambiar por dentro. Es un cambio de corazón, de dirección, y de mente. Es un milagro que Dios hace en el corazón, para que podamos tener ese dolor por los pecados cometidos, para volver nuestra mirada a Dios por ayuda. No existe pecado suficientemente grave que pueda condenar a aquellos cuyo arrepentimiento es verdadero. El arrepentimiento viene acompañado de una nueva vida.

Si no se ha arrepentido hágalo hoy mismo, no pierda de vista que para gozar de la vida eterna es indispensable el verdadero arrepentimiento.

Glosario de términos

Apoteosis: (Del griego deificación). Ensalzamiento de una persona con grandes honores o alabanzas. En el mundo clásico, concesión de la dignidad de dioses a los héroes.

Furor: Momento de mayor intensidad de una moda o costumbre.

Vehemente: (Del lat. vehĕmens, -entis). Que tiene una fuerza impetuosa. Ardiente y lleno de pasión.

Bibliografía

Biblia Reina Valera 1960

La Biblia de las Américas / Foundation Publications, Inc. / Anaheim,              California

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Vigésima segunda edición

Los énfasis son del autor del artículo.

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